Por una nueva política ambiental sin contradicciones

Costa Rica demostró, con la llegada al poder de una mujer (Laura Chinchilla será la nueva presidenta del país) que el país se encuentra preparado para encarar reformas profundas en todos los aspectos: sociales, macroeconómicos y medio ambientales. En este sentido hemos renovado esperanzas para que la próxima gobernante lleve adelante un proceso de independencia política y económica que permita poner en marcha nuevos mecanismos de reforma ambiental.

Un primer paso esperanzador es la reciente declaración que realizó la presidenta electa junto a otros líderes políticos para prohibir la explotación mineral a cielo abierto y acabar con procesos de concesión de derechos para la exploración de riqueza petrolera en la plataforma marina. Esta declaración de principios presupone un nuevo rumbo en las políticas ambientales que pretende cambiar la opinión de los ciudadanos respecto a la última administración gubernamental, llena de incongruencias y contradicciones.

Laura Chinchilla tiene por delante la difícil tarea de reconstruir una presencia estatal pobre en la agenda ambiental, donde la apatía y las confrontaciones estuvieron en su máximo esplendor, pero donde organizaciones ambientales activas y numerosas asociaciones civiles ciertas actividades no pudieron llevarse a cabo y Costa Rica demostró una vez mas que la imagen de país verde debe ser preservada, por encima de intereses económicos y políticos.

El resultado de las críticas y los debates deben servirle a la presidenta electa para entender que no se puede tener una doble cara ante el mundo, la línea que sigue el país en el cuidado de sus recursos naturales precede una trayectoria que debe ser reivindicada y continuar por el camino del respeto de la cultura, la educación universal y el aprecio de la naturaleza.

Pablo Fernandez
Asuntos internacionales
APRONAD Costa Rica